Carta abierta al Intendente Pereyra

Edición Impresa » 01/10/2015

Estimado Don Julio: Perdone si lo interrumpo en ese inmenso trajinar que imagino debe ser arduo. Teniendo en cuenta la cercanía de las elecciones, le pido una pausa y que haga valer su autoridad como Intendente vigente, solucionando un problema que afecta a la familia y amigos del inolvidable Juan María Melzi.
Hace casi un año que este ilustre ciudadano falleció y aún no ha podido reposar en paz en la tumba de sus mayores en el cementerio local como eran sus deseos. Mientras tanto el féretro con sus restos sigue depositado en un gallinero cubierto de excremento de palomas y otras aves junto a otros occisos sumidos en el abandono. La funcionaria administradora del cementerio con la excusa de una ordenanza que nadie conoce con exactitud, pese a los requerimientos para solucionar esta anomalía, sigue impidiendo que Juan María descanse junto a sus ancestros a pesar que la familia solventa los cánones establecidos en la Comuna.
Hace unos días en la Feria del Libro nos estrechamos en un abrazo creo sincero. Ampliemos utópicamente ese abrazo incluyéndolo a Juan María Melzi, con quien habrá compartido mesa en innumerables ocasiones. Esto no es política, es honrar la vida y más: honremos la muerte de un amigo que se fue y nos dejó con la pena de su ausencia.
Haga valer su autoridad y solucione el problema a su familia y sus amigos, anteponiéndose al capricho de una funcionaria que no funciona. Sume y no reste Don Julio. Eso sí es política.
Gracias por su atención. Un abrazo.

 

Héctor Rafael Suárez (Cacho)
Premio San Juan Bautista 2007


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