IMPUESTAZO

En Florencio Varela, el ajuste lo hizo Pereyra

Nota de tapa » 01/02/2016

Los concejales del Frente para la Victoria autorizaron aumentos del 30%, pero por la «letra chica» pueden llegar hasta el 41%.

A los que tienen un inmueble con un local, la tasa se les aplica sobre el 100% del inmueble.

Para los comercios el tarifazo fue aún peor, y alcanzó hasta un 1.000% de incremento.

En la última sesión con mayoría de ediles oficialistas antes de asumir los nuevos concejales y quedar en minoría el oficialismo , el Poder legislativo trató y aprobó un proyecto del Intendente Pereyra para subir el impuesto municipal un 30%, pero que en la letra fina autoriza subas de hasta un 41%. El concejal Dardo Ottonello (Cambiemos) lo explicó en exclusiva a Mi Ciudad.
“Como sabemos el Intendente Pereyra mandó al Concejo un proyecto de ley para aumentar las tasas en general un 30% -explica el edil- pero en lo que hace a la tasa de servicios generales que era el antiguo alumbrado , barrido y limpieza donde está el 80% de la recaudación , la suba es mayor ya que asciende a un 35% . Encima hay que agregarle una sobretasa que son los llamados “fondos especiales” para el deporte y la cultura, otro fondo es el vial para fomentar y ayudar a la infraestructura de calles y avenidas….Esos fondos se los aumentó del 15 al 18%...Sumados todos la suba llega a un 41%, y no el 30% que había pedido el Intendente al comienzo”
“Otra de las cosas que pasó es que se amplió enormemente la zona de locales que antes no pagaban tasa por actividades comerciales. Se incorporó la Avenida Senzabello en toda su extensión, Pte. Perón, la Avenida San Martin hasta Monteverde, la Ruta Provincial 36 hasta llegar a Ingeniero Allan, la Av. Eva Perón hasta pasando Cariboni, y en el centro calles como San Juan, Aristóbulo de Valle, Contreras, o sea el macrocentro. Pasado en limpio, a todo aquel que tenga un inmueble con un local, la tasa se le aplica sobre el 100% para el inmueble. En verdad, cuando se miran los números detenidamente, es un impuestazo salvaje al bolsillo del contribuyente”, opina.
“Y esto no termina acá, porque hay una gran falta de equidad ya que ahora el Bingo paga la misma tasa de seguridad e higiene que un kiosquito. ..¡El Bingo, que tiene una rentabilidad de 100 por ciento!!. La alícuota que por ejemplo pagan los bancos y las financieras es del 1,5% , igual a la que paga un salón de fiestas o una confitería, cuando sabemos que la rentabilidad de una financiera es infinitamente superior a la de una panadería. ¿Dónde está la equidad tributaria?, ¿Dónde está el criterio del que el que más tiene, tiene que pagar más?, ¿Dónde está el principio de la solidaridad?. Acá no sabemos si es inoperancia, falta de análisis o esto responde a otras razones…Y eso que lo vimos y lo planteamos antes que la ordenanza se votara. Yo creo que esto puede ser porque Pereyra quiso hacerse de un colchón de dinero en vista a los tiempos que vienen donde ya no va a tener dinero de Provincia o de Nación sin tener que rendir cuentas o especificar el destino y donde encima tiene que paliar el enorme déficit que tiene la Comuna”.
Ningún concejal del oficialismo quiso referirse al tema, pese a los insistentes pedidos de Mi Ciudad al respecto.

Los comerciantes, alertas

El martes 26 de enero, más de una docena de comerciantes gastronómicos
de Florencio Varela se reunieron en la Cámara de Comercio local para
tratar las acciones a realizar con vistas al aumento del mínimo de la
tasa de seguridad e higiene dispuesto por la Comuna, que en varios
casos llegó al 1000 por ciento.
La ordenanza, sorpresivamente fechada en 2016 aunque aún no se reunió
el Concejo Deliberante, llevó el pago mínimo mensual de varios
comercios a alrededor de 3200 pesos, aunque luego lo bajó a 2700.
Si bien la «tasa» no opera como tal sino como un «impuesto», ya que se
debe pagar de acuerdo a las ventas de cada negocio y no como
retribución de un servicio, muchos comerciantes venían abonando el
pago mínimo que llegaba en las facturas enviadas mes a mes por la
Municipalidad. Ese mínimo cercano a los 300 pesos, se transformó en
3200, y, posteriormente, en 2700 pesos, constituyendo de todos modos
una cifra que muchos de los presentes en el encuentro consideraron
como «imposible de pagar».
«Si yo tengo que pagar esto, directamente cierro la persiana», dijo
consternado uno de los comerciantes afectados a Mi Ciudad, único medio
presente.
La medida no discrimina por zonas ni metros cuadrados ocupados por los
locales, y no explica cuál es el índice utilizado arbitrariamente para
el aumento.
El sector se encuentra en la actualidad jaqueado por todo tipo de
tributaciones, lo que pone en riesgo la continuidad de varios locales
y por consiguiente, el trabajo de varias familias varelenses.
Los comerciantes acordaron reunirse nuevamente el martes 2 de febrero
a las 16 para analizar los pasos a seguir, sin descartarse el inicio
de acciones judiciales.


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