Plata dulce

Nota de tapa » 01/11/2016

La situación del Intendente Pereyra debido a la denuncia por enriquecimiento ilícito, malversación de fondos y otros delitos, se complica cada día más, y el Juzgado interviniente en la causa, que ya concretó allanamientos en la Comuna y el Concejo Deliberante, sigue moviéndose rápidamente, avanzando en la acumulación de pruebas y haciendo lugar a los pedidos de los denunciantes.
Además, a los bienes que posee su segunda esposa, Natalia Salas, se suma ahora la aparición de varias propiedades registradas a nombre de su primer consorte, Beatriz Mohni.
Según declaró a Mi Ciudad la abogada Mónica Frade, patrocinante de la diputada Elisa Carrió en el expediente, la Justicia dispuso el levantamiento del secreto bancario, fiscal y bursátil de Pereyra, acogiéndose a la Ley 25.246 de Encubrimiento y Lavado de Activos de origen delictivo.
Desde el Juzgado Federal del Dr. Armella partieron ya los oficios hacia el Registro Nacional de las Personas y el titular de la Policía Federal, para que en un plazo de 10 días informen los datos filiatorios de padres, hermanos, esposa, hijos y otros parientes del Intendente, a fin de conocer sus declaraciones juradas, compras y ventas de inmuebles y automotores, embarcaciones y otros bienes registrables, así como sus movimientos bancarios y consumos relevantes.
También, se solicita información acerca de la participación de Pereyra y sus parientes en sociedades de todo tipo, ya sea como accionista o directivo, y cuáles fueron las actividades desarrolladas con estas entidades, sus declaraciones juradas y los bienes que manejaron.
Y esto no es todo: también se dispuso que en igual plazo, el Banco Central de la República Argentina deberá informar todos los movimientos que el Intendente y sus parientes pudieran haber realizado en cuentas de ahorro, cuentas corrientes, plazos fijos, depósitos a la vista, cajas de seguridad, inversiones en títulos, tarjetas de créditos, colocaciones de fondos y todo otro tipo de operaciones bancarias. Y se conminó a la Comisión Nacional de Valores y a la Caja de Valores S.A. a revelar si Pereyra y su familia poseen acciones registradas a sus nombres.
Del mismo modo, la Unidad de Investigación Financiera (UIF) tendrá que dar a conocer cualquier reporte de operación sospechosa o si existe en relación a Pereyra alguna investigación sobre lavado de activos efectuada por ese organismo.
ARBA también fue requerida por el Juez Armella, y tendrá que explicar si el jefe comunal se encuentra registrado ante ese organismo, la totalidad de impuestos que abona y los bienes asociados a su persona. Igual diligencia tramita ante la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos de la C.A.B.A. (AGIP).

 

 

Natalia Salas, investigada

 

Tal como Mi Ciudad lo informó en exclusiva, Carrió realizó una ampliación de su denuncia, introduciendo la posibilidad de la existencia de «prestanombres», y solicitando se investigue también a la segunda esposa de Pereyra, Natalia Lorena Salas, poseedora según la documentación que se acompañó, de una quinta ubicada en Luis Braille y Dardo Rocha de Florencio Varela, que fue adquirida al ex funcionario kirchnerista Aníbal Fernández, un inmueble situado en la esquina de Avenida Mitre y Sarmiento, de la ciudad de Avellaneda, dos predios ubicados en el Barrio Privado «Fincas de Iraola I», entre calles 63 y 129, lotes 217 y 218 de Hudson, partido de Berazategui, y tres predios situados en el partido de Chascomús, individualizados como 27-28623074-7/7B/7E.

La offshore en EEUU.

 

La ampliación también menciona la «sociedad offshore» que Pereyra habría constituído con Ernesto Torrejón en Orlando, Estados Unidos, de la cual Mi Ciudad informó en nuestra edición anterior. Sobre ella, se requiere «si la misma efectivamente le pertenece, fecha de constitución, movimientos contables y financieros de la misma», además de averiguar si el jefe comunal posee otras sociedades, solicitando igual información.
Se espera para las próximas semanas nuevas medidas que complicarán aún más a Pereyra y su entorno.

 

Los bienes de «la Pelu»

 

Beatriz Mohni, conocida como «la Pelu», fue la primera esposa de Pereyra y es la madre de cuatro de sus cinco hijos.
Con ella el jefe comunal compartió sus primeros años en nuestra ciudad, y su primera época de ascenso político. Sin actividad comercial ni profesional conocida durante muchos años, en sus días de «primera dama» la mujer llevó a cabo una amplia actividad social, que incluyó la titularidad del Consejo de Defensores de la Niñez Varelense, y la organización de la elección de la «Reina de Florencio Varela».
Por aquellos tiempos, la mujer llevaba al colegio a sus chicos desde su casa de Don Orione, en un Renault 21, que reemplazó al modesto Renault 12 que utilizaba con anterioridad. Tras su divorcio de Pereyra, Mohni se quedó con la casa de la calle Túnez en la que vivía con el jefe comunal, y que les había sido adjudicada a través de un plan social de viviendas. Lo que no se sabía hasta ahora, es que a esa residencia le sumó otras propiedades durante estos años.
De acuerdo a lo que Mi Ciudad pudo comprobar y según consta en registros oficiales, Beatriz Mohni tiene a su nombre, además de la residencia mencionada, una lujosa casa en la localidad de City Bell, cuatro terrenos en la ciudad de La Plata, y un predio en el exclusivo barrio privado «Las Acacias», vecino de «Abril», en Berazategui.
No se descarta que la mujer también comparta sociedades o bienes con otros parientes, por lo cual también estará alcanzada por la investigación judicial, que se seguirá extendiendo hacia todos aquellos que integran el círculo más íntimo de Pereyra.


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