¿Ahora quién sigue?

Nota de tapa » 01/09/2018

La foto en la que casi todo el peronismo local se mostró manifestándose en apoyo a Cristina Kirchner no sólo es una imagen patética, sino la muestra más evidente de la preocupación que invade a Julio Pereyra y muchos de sus «compañeros» por el avance de la Justicia sobre la ex Presidente y sus funcionarios, potenciado por la abrumadora cantidad de pruebas de la corrupción que caracterizó a la gestión kirchnerista.
La «causa de los cuadernos» y la consecuente decisión de José López, ex mano derecha de Julio De Vido, de declarar como «arrepentido», tiene intranquilo al ahora legislador provincial pero aún dueño del poder político varelense.
Es que Pereyra, al igual que muchos Intendentes no solo del Conurbano sino del país, tuvo relación muy cercana con López durante el gobierno de Cristina.
Pereyra –y sus familiares directos, así como sus ex esposas- está siendo investigado por la Justicia por dos denuncias de la diputada Elisa Carrió. Una de ellas, presentada en 2016, lo acusa de «enriquecimiento ilícito», y afirma que el ex Intendente pudo haberle alquilado a su ex esposa, Natalia Salas, un departamento en el Edificio Chateau de Puerto Madero. «De confirmarse esto –dice el escrito- estaríamos en presencia de una locación promedio de 2000 dólares mensuales» y asegura que Pereyra era, al momento de la denuncia, titular de dos vehículos de alta gama: un Peugeot 3008 Feline Tiptronic HDI modelo 2014 dominio OKS 051, con un valor estimado de mercado de 630.000 pesos, y un Ford Ranger DC 4 x 4 LTD 3.2 modelo 2013, con un precio estimado de 500.000 pesos. «Es visible que la adquisición de tales vehículos sugiere –al menos- una sugestiva capacidad de ahorro, pero además la aptitud para poder afrontar gastos mensuales (seguros y ARBA) acordes a esas inversiones», dice el escrito, que también reproduce lo que el ahora diputado dijo a Mi Ciudad acerca de sus ingresos mensuales: «Yo tuve la posibilidad de asesorar en otros países a empresarios e intendentes, lo que me dio recursos, lo que no hago a nivel nacional porque quedaría mal que yo como presidente de la FAM esté cobrando por asesorar. Pero afuera sí. Y ahora estoy tratando de ordenar eso bien, a través de una Fundación, que me pague por los seminarios que hago. Ahora estoy por viajar a Bolivia como co presidente de FLACMA, pero a la vez, una consultora me pidió que vaya a hacer unas charlas. Esas charlas me las tienen que pagar. Y con respecto al sueldo de intendente, que es de 50.000 pesos en total, es muy bajo. No alcanza. Si yo estuviera cobrando 100.000 pesos no tendría que estar haciendo las charlas que estoy haciendo».

(Ver nota completa en la edición de papel)


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