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Cuando Mi Ciudad hacia goles…



Historias de Mi Ciudad » 01/12/2013

Corre el año 1985. Con la presidencia de Raúl Alfonsín, se lanza el “Plan Austral”, y se crea una nueva moneda, los australes, equivalentes a 10.000 pesos de entonces. Se desarrollan los juicios a las juntas militares, y Los Redonditos de Ricota graban Glup, su primer disco. El Seleccionado Argentino de Fútbol Sub 16 gana el Sudamericano y los Pumas empatan con los All Blacks. Antonio Gasalla se luce en el grotesco “Esperando la Carroza” y se estrena la película “La Historia Oficial”, que ganará el Oscar.
El 17 de marzo, en el hoy desaparecido Polideportivo Municipal de La Capilla, en Florencio Varela, el equipo de fútbol de Mi Ciudad jugaba su primer partido, contra un combinado de fotógrafos varelenses, que integraban, entre otros, Santos Ruiz y Osvaldo Garcete. El resultado fue 12 a 0 para nuestro diario, con goles de Pablo Ruiz Boyer (6), Jaime Gómez Garlatti (2), Marcelo Rizzo (2), Juani Casazza y Gustavo Gibelli.
Una semana más tarde, el equipo, volvía a vencer, esta vez por 7 a 1, al representativo de la recordada cafetería “Aranjuez”, de Pluma Bussolo, con goles de Ruiz Boyer (2), Gómez Garlatti (2), Carlos Oyhenard (2) y José Trebino. Para “Aranjuez” jugaron Cachito Sanguinetti, Sergio y Hugo Hermida, Aldo Sochi y “Peto” Walter...
Y el 13 de abril, llegó el primer enfrentamiento con los Veteranos de Villa San Luis, ese gran conjunto de los hermanos Lozano, el Negro Talanor, Sbatella, Restituto, el Uruguayo Porfirio, Oscar Garay, Finito Rodríguez, el Dr. Goyena y tantos otros. El resultado, 4 a 1 para los Veteranos, con goles de Néstor Sbatella (2), Fernando Parenti y Oscar Villareal, y con tres tiros en el travesaño para nuestro equipo, cuyo único gol fue de Ruiz Boyer.
Los partidos se jugaban en su gran mayoría, los sábados, a las dos de la tarde. Un rato antes, todos los jugadores se juntaban en la casa de Juani Casazza, en la calle Newbery, y desde allí, salían hacia la cancha.
Ese año Mi Ciudad jugó 27 encuentros, de los que ganó 20, empató tres y perdió cuatro: dos con los Veteranos de San Luis –el 4 a 1 citado y otro, por 6 a 3, con un gol increíble del Dr. Roberto Lozano incluído, que el querido galeno relató cientos de veces por todo Florencio Varela- uno contra la Universidad Tecnológica de Avellaneda y el restante, contra un combinado de ex jugadores de Defensa y Justicia. Entre los vencidos, figuran Defensores de Varela, Almacén Oscar, Vaquería Antoño, los “Sanlorencistas” (donde jugaban Emilio Espino, Silvio y Ricardo Dessy, Ruben Sanchez, el Gaucho Rezala, Titi Balado, el “Abuelo” Pistorio y José Giaccone) Montecarlo (donde jugaban “Mecha” Cardozo, Renzo, Horacio Rosselli, “Palmera” y “Lechuza”), los empleados municipales, Quinta Molteni (con jugadores como Enzo Aiuto, Gustavo Tascón, Marcelo Molteni, Corcho Caparé, el Gallego Urtazun, el arquero “Lamparita”, Mario Carrera y Coco Cordary), Santa Clara (donde jugaban Alejandro Arni y el ahora famoso Alejandro Vandenbroele y su hermano Josque) , Acuario de Villa Angélica, y Cirielli Electricidad.
Del partido contra Santa Clara queda una divertida anécdota. Fresco todavía en la memoria colectiva el recuerdo de la Guerra de las Malvinas, no dejaba de llamar la atención que un jugador rival luciera en su pecho una camiseta con la bandera inglesa. Por eso, nuestro recio defensor Marcelo “Maní” Pebacini, les dijo a sus compañeros: “a ese, déjenmelo a mí que lo parto al medio como un queso”… y cumplió. La patada de “Maní” lo sacó de la cancha… Hoy podemos contarlo… El hecho ya prescribió.
El 12 de octubre, en el tercer enfrentamiento con los Veteranos de San Luis, y con gol de Carlos Oyhenard, Mi Ciudad ganó 1 a 0, un peleado partido jugado bajo la lluvia, que terminó con todo el equipo abrazado en el barro. Ese día el arquero fue el mediocampista –años más tarde jugaría en la primera de Brown de Adrogué- Gustavo “Tato” Risso. Fue la primera vez que les ganamos a los que llamábamos “Los Viejos”, pero que eran casi imbatibles en su reducto de la Sociedad de Fomento Villa San Luis.
Los partidos contra Vaquería Antoño se jugaban los domingos por la mañana, con medio equipo de Mi Ciudad entredormido, fruto de las salidas del sábado, y en la canchita del Barrio FIAT, donde vivía un hermano de Antonio Campos, el dueño del negocio de indumentaria. Una de esas mañanas, siete jugadores de Mi Ciudad se agruparon en el Fiat Spazio de nuestro Director, totalmente sitiados por cientos de mosquitos que esperaban voraces que las puertas del pequeño vehículo se abrieran para atacarnos.
En ese auto, otro de nuestros habituales medios de transporte, una vez viajaron ocho personas a jugar un encuentro a la ciudad de La Plata, con un agregado: en el asiento del acompañante estaban el “Gallego” Gómez y encima suyo, almorzando, con una cazuelita, tenedor, pan y gaseosa, Martín Negri. Todo a gran velocidad, y por el Camino Centenario.
En 1986, Mi Ciudad jugó 35 partidos y ganó 20, entre otros, a Apolos Gym, Kripton Discotheque, Universidad Católica de La Plata, El Halcón, Instituto San Juan Bautista, Monteagudo Sport (donde jugaban Gabriel Matricardi, Jorge Chiappino y Marcelo Mansilla), Escuela Nacional de Comercio, FIFA (Agfa), y los Sanlorencistas.
Entre los empates, se destacan los 2 a 2 con Cafetería Novara y con San Jorge.
El partido contra El Halcón terminó con una gigantesca batahola, y un cinturonazo en la cabeza de nuestro capitán, Pablo Ruiz Boyer. Reemplazando a Alejandro César Suárez, el habitual DT, que estaba de viaje, armó el equipo Nito Piotroski, hoy Presidente de la Cámara de Comercio e Industria. Marcelo “Boyita” Vicente lo recuerda así: “se armó un lío bárbaro… Le pegaron a Pablito en la cabeza, y una vieja corría al Negro Cattaneo con una escoba…”.
Ese mismo año, el recordado ex Intendente y concejal Juan Carlos Fonrouge decidió festejar su cumpleaños con un asado y un partido de fútbol, al que invitó a Mi Ciudad, para enfrentarse a un conjunto que supuestamente era un representativo de su partido político, la Unión Vecinal. Como no había pelota, el “Bocha” Laborde consiguió una a préstamo de unos chicos del barrio, a los que a cambio les dio un pedazo de jugoso vacío. El encuentro, jugado el 6 de abril en una quinta local, fue presenciado por un alegre Fonrouge, sentado con camisa a rayas y sombrerito a un lado de la pequeña cancha donde se disputó, y resultó una exhibición de los desconocidos jugadores –ninguno de ellos varelense- que, ante el asombro de los muchachos de Mi Ciudad, se pasaban la pelota hasta de cabeza y sin piedad nos golearon 7 a 1. Nani Gargiullo fue el autor del gol del honor para nuestro equipo. Y el “Bebe” nunca contó de dónde eran esos malabaristas de la pelota, a los que les pagaron muy bien por su trabajo…
El balance de ese año con los Veteranos de San Luis arrojó balance negativo: les ganamos una vez (3 a 2, goles de “Tostada” Pérez, Juani Casazza y Sergio Vicente), y perdimos dos.
En 1987, Mi Ciudad disputó 30 encuentros, de los cuales se impuso en 20, ganándole entre otros a Sedería Alberto, ENCOTEL (equipo del Correo), los taxistas, Santa Clara, los juveniles de Villa San Luis, Peñarol de Villa Vatteone, los Veteranos de Defensa y Justicia… y la revista Humor, que dedicó una nota a nuestra hazaña. Ese encuentro se jugó después de una jornada de lluvia, en la cancha de la Asociación Japonesa, y el árbitro fue el “Turco” Walter Asamé. Ganamos 2 a 1, con tantos de Daniel Quinteros y Carlos Oyhenard. Para Humor jugaban, entre otros, Jorge Barale y el dibujante Fortín.
Con los Veteranos de San Luis nos enfrentamos dos veces, con una victoria para cada uno. La nuestra fue 3 a 2, con tantos de Alberto “Goma” Gómez, Daniel Quinteros y Fabián “Pato” Bargas.
Mi Ciudad fue Campeón de un torneo organizado en la Asociación Japonesa por Lorenzo Inoue, en el que ganamos todos los partidos disputados.
Entre los numerosos vehículos que transportaron a nuestros jugadores, no podemos olvidarnos de la “guagua” de Alfonso Ruiz, que él usaba para trasladar sus equipos de música, y por supuesto, el “Halcón” que manejaba Marcelo “Lechón” Rizzo… que “saludaba” cuando cruzaba a algún conocido por la calle, abriendo y cerrando la puerta del capot como si fuera la boca de un hipopótamo… Ese colectivo una vez quedó enterrado en la canchita municipal de La Capilla, y no hubo manera de sacarlo, ni aún con todo el equipo –y sus rivales- empujando… Hasta que Angel Oviedo, el encargado de cuidar el campo en esos tiempos, consiguió que un quintero nos remolcara con su tractor.
¿Quiénes atajaron en el arco de Mi Ciudad a lo largo de su historia? Daniel Rivero, arquero de Defensa y Justicia, el “Gallego” Fernando Gómez Garlatti, con su estilo “Loco Gatti”, quien, cuando Mi Ciudad atacaba… acostumbraba a sentarse arriba del travesaño, “Tato” Risso, José Lozano, Javier Dufour, y Cristian Schlezak, quien recorrió las inferiores de Independiente. Un día ocupó el arco nuestro Director, Alejandro Suárez, pero su desempeño fue tan pobre (dos goles en contra en sólo diez minutos de juego) que la defensa terminó jugando el mejor partido de su vida, sin dejar que los rivales pisaran nuevamente nuestro área.
En la defensa, jugaron en nuestro conjunto, Pablo De Virgiliis , Leonardo Daher, el citado Maní Pebacini, (un día siguió jugando mareado, con la cabeza partida y la sangre chorreándole por toda la cara después de chocar con un rival), su primo “Cuatro y Medio” Mario Pebacini, Pablo Ruiz Boyer, el gran capitán, el Lechón Rizzo (que siempre dejaba el alma en la cancha), el Negro Alejandro Cattaneo, un exquisito, Pato Bargas, un jugador de una técnica increíble, que nunca pegó una patada, José Trebino, un roble, Nani Gargiullo, pura potencia, el recio Cabezón García, hoy Presidente de los Bomberos, su hermano Sergio, otro jugadorazo, José Giaccone –exportado de los “Sanlorencistas”-, y el inolvidable Gerardo “Lechuga” Santoro, que era un tipo de un corazón tan grande como la garra que ponía en cada partido y que hasta salió a la cancha a defender nuestra camiseta a solo horas de una dolorosa operación.
En el medio, jugaron el Pelado Oscar Vandenbroele, hoy en España, la Terma Harvik, Carlitos Boroski, Juani Casazza, “Goma” Gómez, Hugo Flores, Lucas Casazza, y tres jugadores que bien podrían haber llegado a la primera de Boca o River: el “Negro” Tostada Pérez, Carli Oyhenard y Daniel Quinteros.
Entre los delanteros, recordamos a los hermanos Sergio y Marcelo “Boyita” Vicente, éste último, el alma del grupo, con sus miles de anécdotas, Fernando Pimenta, el increíble goleador “Indio” Cáceres, Jaime Gómez Garlatti, el Flaco Gibelli, Darío Monguillot, el “Napia” Walter Aranzetti, el “Peque” Marconi, Martín Negri…
El amor por la camiseta era tan grande… que muchos –como “Boyita” y Marcelo Rizzo- más de una vez la usaron para ir a bailar los sábados por la noche.
Luego de un largo impasse, Mi Ciudad reapareció futbolísticamente en 1992, ya en cancha chica, como equipo de “papi”, en los dos campeonatos jugados en el Club Varela Junior ese año. En el primero, “Batacazo” de 9 de Julio fue el Campeón, y Mi Ciudad fue tercero. Pero en el segundo, Mi Ciudad gritó Campeón, y también invicto, al vencer por 6 a 4 a Apolo Deportes, el equipo de Marcelo Cremonesi, Guido Lezcano, Darío Casali y otros, con goles de Carlos Oyhenard (goleador del certamen), “Goma” Gómez, Daniel Quinteros, Cristian Schlezack (nuestro arquero) y el Indio Cáceres (2).
En un reportaje incluído en un perdido video grabado durante aquel certamen, el “Indio” declaró: “para que no salgamos campeones, tendría que haber una debacle”, provocando las risas de todos sus compañeros.
Ese año, Mi Ciudad también ganó un campeonato relámpago en el Club “Las Lomas”.
Fue la última vez que nuestro equipo de fútbol salió a la cancha… Un equipo de guerreros del deporte, que nos llenó de orgullo, que hizo una marca registrada del buen juego, y hoy es recordado como uno de los mejores de la historia en Florencio Varela.

 

(Revista Extraordinaria de Mi Ciudad, diciembre de 2013)


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