LO PRIMERO ES LA FAMILIA

Los parientes de Julio Pereyra con puestos en el Estado

Nota de tapa » 01/10/2018

Mientras que el Gobierno Nacional prohibió la designación de familiares de funcionarios de alta jerarquía en la administración pública, en Florencio Varela, prácticamente no queda pariente de Julio Pereyra sin ocupar o haber ocupado un cargo en el Estado.
El actual diputado provincial vive de la función pública desde hace más de 30 años. Antes de ser Intendente, Pereyra fue Secretario del bloque justicialista del Concejo Deliberante, Director de Entidades de Bien Público, Secretario de Gobierno de Julio Carpinetti y concejal. Al parecer, esta costumbre se extendió también a su círculo íntimo.
El Decreto 93/ 2018 estableció que «no podrán efectuarse designaciones de personas, bajo cualquier modalidad, en todo el Sector Público Nacional, que tengan algún vínculo de parentesco tanto en línea recta como en línea colateral hasta el segundo grado, con el Presidente y Vicepresidente de la Nación, Jefe de Gabinete de Ministros, Ministros y demás funcionarios con rango y jerarquía de Ministro», agregando que «quedan incluidos el cónyuge y la unión convivencial». La única excepción, son «las personas designadas mediante procesos de selección por Concurso Público de antecedentes o que cuenten con estabilidad en el cargo».
La hermana del Ministro Jorge Triaca y el hermano del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, fueron las primeras «víctimas» de la medida.
Su sanción, que buscaba un «efecto dominó» en provincias y municipios, tuvo adhesiones no sólo en jurisdicciones manejadas por el macrismo, como la Provincia de Buenos Aires o CABA, sino también en localidades kirchneristas: el Intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, fue el primero en impulsar una medida similar en su distrito.
Pero en Florencio Varela el nepotismo siguió su curso, como siempre.
Mientras Pereyra, pese a su labor legislativa, y en una práctica que no puede justificarse, se reserva el cargo de Intendente «en uso de licencia», su hermano Hugo ejerce el rimbombante rol de Secretario de Coordinación de Políticas Institucionales y su hija Julieta Soledad se desempeña como Secretaria de Cultura y Educación. No es todo: su ex cuñado, «Rody» Giménez, está desde hace años a cargo del cementerio municipal. Y su sobrino, Claudio, es empleado del Municipio.
Julieta está casada con el abogado Nicolás Terrera, militante del Frente Renovador de Berazategui y fue organizadora hace no mucho tiempo de costosos espectáculos artísticos de primer nivel para la Comuna. Muchos la señalan como un «número fijo» para la lista de concejales de 2019 y hasta hay quienes la aventuran como futura candidata a la Intendencia. Sin embargo, antes del importante puesto que ostenta en el gabinete del Intendente Watson, no tuvo muchos antecedentes laborales. Según su historial, sólo trabajó, en 2012, para el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, que dirigía el hoy presidiario y acusado en diversas causas de corrupción Julio De Vido.
Daniel Ezequiel es el único hijo varón de Pereyra con Beatriz Mohni, su primera mujer. En la Navidad de 2004 fue denunciado por integrar el grupo que le dio una golpiza al hijo del periodista varelense y productor televisivo Daniel Otero, quien había realizado un informe sobre irregularidades en el Consejo Escolar. Juan Manuel Otero también se salvó de ser arrollado por un automóvil y de ser secuestrado dos años más tarde, en un hecho que nunca se aclaró y que fue repudiado por la organización internacional «Periodistas sin fronteras».
Más allá de la cuestión judicial mencionada, Daniel Pereyra ostenta un variado currículum por oficinas públicas: trabajó en el Ministerio de Salud, después en la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, y en la actualidad, en la Defensoría del Pueblo provincial.

Por su parte, Romina Gisele, la hija mayor del Barón del Conurbano, obtuvo una esporádica fama por su actuación en un corto sobre el Gauchito Gil. La película, titulada «Antonio Gil Nuñez, la leyenda», fue estrenada en 2007 en una sala del Complejo Tita Merello, y se transformó en una rareza: nadie pudo entender cómo un filme de tan pobre calidad llegó a exhibirse en un escenario de semejante magnitud y la crítica la despedazó, calificándola como «un trabajo de fin de curso para ser mostrado a familiares», y remarcando que era «inconcebible que se haya estrenado en una sala comercial». Sin embargo, el mediocre film contó con un muy generoso apoyo oficial: el del Taller de Cine y Video Proyecto Adolescentes, del Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia de Buenos Aires, del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y hasta el del INCAA.
En la actualidad, Romina, que tiene domicilio fiscal en City Bell, cobra sueldo como empleada de la Cámara de Diputados bonaerense.
Por último, Fabiana Lucrecia Pereyra, la más chica de sus hijas del primer matrimonio, presenta una imagen de desparpajo y rebeldía desde la sensual foto que eligió para su perfil de Facebook. Allí, se presenta como diseñadora, informa que realizó sus estudios secundarios en el Instituto William Morris y en el Bernardino Rivadavia, y que cursó Diseño de Indumentaria en la Universidad de Palermo, una carrera que en la actualidad tiene un costo de alrededor de 10.000 pesos mensuales, más 11.000 pesos de matrícula.
En mayo de 2012, su vocación fue puesta a consideración del público, y lo hizo a todo trapo: con un majestuoso desfile de modas, con abundante champagne y un banquete incluído, presentó su colección otoño-invierno en «Boutique», un exclusivo local ubicado en Perú 535 de la ciudad de Buenos Aires. La puesta en escena fue original y sorpresiva, ya que muchas de las modelos recorrieron la pasarela con vendas rojas sobre sus ojos.
Por entonces, una exultante Fabiana declaró en el sitio web de la UP: «esta colección se enfoca en la envidia. Hace mucho que pienso en lo contaminado que está el mundo y los seres humanos y quise transmitirlo en mi colección. En eso y en las personas que no saben mirar dentro suyo y quieren encontrarse en otro lado…» e invitaba a las interesadas a conocer «su local de Perú 606 entre México y Chile».
Pero su momento de gloria lo tuvo un año más tarde: en diciembre de 2013, inauguró una lujosa boutique en uno de los lugares más caros de la capital: el barrio de Palermo Soho. En una fiesta a la que concurrió su padre, Julio Pereyra, junto a numerosos invitados, pudo verse a la conductora de TV Pamela David, anunciando que elegía los modelos de Fabiana para su programa «Desayuno americano». Ese local comercial funcionaba en la calle Malabia 1727. Pamela declaró al portal «Primicias ya» que la ropa de la joven diseñadora «tiene que ver con el nuevo estilo del programa. Es femenina, sexy y elegante, combina las tres cosas».
Alquilar un local de esas dimensiones en ese lugar cuesta alrededor de 100.000 pesos por mes.
Fabiana, que dice haber desempeñado tareas en «Reyes de Estilo, Estudio Creativo» y «Pin Up Studio», también tuvo un paso por la función pública: fue en 2015, cuando trabajó para la ANSES. Actualmente, reside en Madrid.
Dos de los cuatro hermanos Pereyra, además, comparten una sociedad de responsabilidad limitada con su madre, Beatriz Mohni: son Daniel y Romina, y se trata de Suvarna SRL, con sede en Hipólito Yrigoyen 568 de Quilmes. La empresa, cuyo contrato social se firmó en 2004, tiene como actividad principal la «confección de prendas de vestir, excepto las de piel, cuero y sucedáneos, pilotos e impermeables» y como actividad secundaria la prestación de «servicios inmobiliarios realizados por cuenta propia con bienes propios o arrendados».
Esta sociedad forma parte de la investigación que en la Justicia se sigue contra Julio Pereyra por posible «enriquecimiento ilícito».
La tercera esposa de Pereyra, Eliana Mariel Soriano, que en su Facebook dice que «trabaja en la Fundación FINDEL» –creada por el actual diputado provincial- tiene en la actualidad un cargo en la Secretaría Legal y Técnica de la Municipalidad de Florencio Varela, algo que Mi Ciudad pudo confirmar pese a la «desaparición» de la lista de empleados de la web de la Comuna. Hay quienes aseguran que hasta no hace mucho tiempo, un hermano de ella y su padre –actualmente con un delicado estado de salud- también habrían desempeñado tareas en el Municipio.
Por lo visto, no hay ningún Pereyra que no haya pasado por la función pública. O sí: su quinto hijo, Mateo, fruto de su segundo matrimonio, que apenas tiene 12 años.


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