Ciudad en emergencia



Editorial » 02/02/2026 03/02/2026

Hace pocos días, el Concejo Deliberante de F. Varela aprobó un proyecto enviado por el intendente Watson declarando la «emergencia» en el transporte público local.

Hace pocos días, el Concejo Deliberante de F. Varela aprobó un proyecto enviado por el intendente Watson declarando la «emergencia» en el transporte público local.
Es conocida la frase atribuida al General Perón, aquella que decía que «la mejor manera de no resolver un problema era crear una comisión para estudiarlo». Justamente, uno de los puntos del decreto citado establece la formación de una «mesa de trabajo» para abocarse a solucionar el conflicto, o sea, una manera un poco más rimbombante de nombrar a la «comisión» de la anécdota. Y es previsible lo que ocurrirá con la «mesa», el proyecto y el problema del transporte varelense: nada. Ni el intendente ni los concejales van a resolver absolutamente nada. Porque eso es lo que vienen haciendo –no haciendo, en realidad- desde hace décadas.
Solo pensar en la Caja de Pandora que puede abrirse si como busca el decreto, se habilitan momentáneamente «medios alternativos» de transporte pone los pelos de punta. Si la Comuna nunca se ocupó de verificar el estado de los colectivos de una empresa legalmente constituida, es aterrador pensar cómo puede controlar el estado de estos desconocidos vehículos sustitutos que anárquicamente pueden comenzar a realizar recorridos por toda la ciudad.
Aunque no pueda afirmarse por no poder probarse, todos sospechamos cuáles fueron los motivos por los que, desde hace casi 40 años, no se permite ingresar a Varela a otras empresas de transporte. Millones de motivos, siempre, alinearon o torcieron los votos de nuestros honorables legisladores para mantener a nuestros vecinos como rehenes de un monopolio.
Así, miles de pasajeros están sometidos a los caprichos de una empresa que utiliza ómnibus en malas condiciones, no respeta horarios ni frecuencias y para colmo, no le paga a sus empleados agregando paros y quitas de servicios a un panorama desolador.
Pero ahora, como iluminado por un rayo revelador, Watson descubrió que el sistema está «en emergencia», algo que los concejales convalidaron en un simulacro de sesión que duró menos de 20 minutos. Y que no notaron ni siquiera cuando uno de esos colectivos se desfondó matando a un pibe por el que ni siquiera aplicaron una sanción a la empresa.
Pero ya que estamos, vamos a despabilar a Watson y los concejales: el transporte público no es lo único que está en emergencia en Varela. En Varela está en emergencia toda su infraestructura. Porque como cada verano, hay barrios enteros sin agua. Y porque aunque hayamos ingresado en el siglo XXI, aún hay cientos de personas sin acceso al agua potable. Y nada cambió con el paso de Watson por el directorio de AYSA. Porque conseguir un turno en el Hospital Mi Pueblo lleva meses. Porque el 60 por ciento de nuestros pobladores no tiene cloacas. Y porque la mitad de las calles de la ciudad son de tierra y hay barrios intransitables.
Y no vengan a echarle la culpa a Milei. Porque hace más de 40 años que Varela está gobernado por el peronismo, donde las gestiones de Carpinetti y Pereyra fueron calamitosas y las obras apenas asomaron en la etapa de Watson. Y porque las alternativas electorales que aparecieron, sobre todo en los últimos tiempos, fueron peores que la versión oficialista.
Así que basta de hipocresías. No tenemos una emergencia en el transporte. Estamos en una ciudad en emergencia.


TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE