Por Alejandro César Suárez | @alecesarsuarez
La Municipalidad de F. Varela informó que el intendente Watson «decretó la emergencia en el transporte público local», lo que fue aprobado por el Concejo Deliberante en una reunión extraordinaria que duró menos de 20 minutos.
La Municipalidad de F. Varela informó que el intendente Watson «decretó la emergencia en el transporte público local», lo que fue aprobado por el Concejo Deliberante en una reunión extraordinaria que duró menos de 20 minutos, aunque advirtiendo –oralmente- los opositores que no acompañaban un artículo del decreto, el que establecía la facultad de «autorizar la contratación temporal de transportes alternativos (escolares, turísticos o privados) en caso de cese de actividades de las prestarías actuales».
Como es sabido, la situación del transporte en nuestra ciudad es calamitosa desde hace décadas. Y en eso mucho –o todo- tiene que ver el sostenimiento de un «monopolio» que impide que sean varias las empresas que cubran los trayectos barriales. Esa medida, sostenida a través del tiempo por las administraciones peronistas de Pereyra y Watson, tiene como consecuencia lo que miles de varelenses viven a diario: colectivos que no cumplen las frecuencias, interrupciones del servicio, unidades en condiciones precarias, que se incendian, se rompen o pierden una rueda en pleno recorrido y hasta micros que se desfondan matando a sus pasajeros, como pasó con Sebastián Miere, de quien las autoridades ya parecen haberse olvidado.
Pero recién ahora el jefe comunal descubrió la «emergencia». Ni siquiera la absurda muerte del joven acontecida en 2024 alcanzó para que se tomaran drásticas medidas al respecto.
La norma aprobada autoriza, por un año, al «rediseño de líneas y recorridos, permitiendo modificar itinerarios, unificar líneas o establecer servicios troncales temporales para optimizar el uso de las unidades, la posibilidad de establecer horarios de emergencia y frecuencias mínimas obligatorias, inclusive fuera de los pliegos de licitación vigentes, la creación de una Mesa de Emergencia integrada por representantes del Ejecutivo, el Concejo y las empresas prestadoras, para elaborar un Plan de Contingencia», y el ya mencionado apartado sobre Contrataciones directas.
Cabe recordar que el 80 por ciento del transporte local está en manos de un monopolio: tanto El Halcón como la empresa San Juan Bautista y Micro Ómnibus Quilmes pertenecen a MOQSA.
Una vieja historia de monopolio
En 1981, cuando en nuestras calles circulaban los fieles colectivos de la «Treinta de Agosto» (la 500 original) ya se hablaba en Florencio Varela sobre la imperiosa necesidad de incrementar el servicio público de transporte para permitir el acceso a lugares prioritarios como zonas de trabajo, mercados, farmacias, bancos, escuelas y centros de salud del distrito.
Fue por eso que, aunque no cumplia los requisitos establecidos por la Ley de Transporte colectivo de pasajeros, se autorizó «en forma transitoria» a realizar varios recorridos en nuestro distrito a la Empresa de Micrómnibus El Halcón S.A, lo que según el expediente N°4037-12.552-V-78, serviría como un paliativo para las «zonas marginales del Partido».