Si la Ley Provincial no se modifica, Andrés Watson no podrá buscar otra reelección en 2027. Su caso no es el único: hay más de 80 intendentes con la misma preocupación.
Si la Ley Provincial no se modifica, Andrés Watson no podrá buscar otra reelección en 2027. Su caso no es el único: hay más de 80 intendentes con la misma preocupación. Y son de diferentes partidos políticos, mostrando que para algunas interesadas cuestiones, las diferencias ideológicas quedan a un lado.
La pretendida reforma de la ley choca con un fuerte impedimento: la actual paralización de las actividades de la Legislatura bonaerense, cuyas comisiones prácticamente no empezaron a trabajar en lo que va del año.
La posibilidad de reelección no es el único punto a resolverse. La vigencia o no de las PASO, la Ley de Ficha Limpia y un nuevo desdoblamiento de las Elecciones son algunas de las otras cuestiones aún pendientes, todas ellas negociables en el mundillo de la «rosca política».
En septiembre de 2016, cuando María Eugenia Vidal gobernaba la provincia de Buenos Aires y logró que el peronismo le aprobara su presupuesto merced a un acuerdo con el por entonces legislador provincial Julio Pereyra, la tendencia popular pedía poner un límite a las reelecciones indefinidas, que, como en el caso del propio Pereyra en Florencio Varela, permitían que un mismo dirigente permaneciera décadas al frente de un distrito.
Esa aspiración colectiva fue llevada a la práctica, con la sanción de la Ley 14.836, lograda con el apoyo de los legisladores del Frente Renovador de Sergio Massa. La norma, aún vigente, estableció que en ningún caso un intendente puede ser electo más de dos veces consecutivas, extendiendo la prohibición a concejales, legisladores y consejeros escolares, y estableciendo que el primer mandato computable a estos efectos era el período 2015-2019. Este punto fue modificado en 2022, determinándose que aquellos que asumieron en 2019 podían competir por una reelección inmediata en 2023, contabilizando el mandato actual (2023-2027) como el segundo y último antes de tener que alejarse del cargo. De persistir este límite, Watson solo podría volver a postularse como intendente en 2031.
Si Watson no es el candidato del peronismo local, ¿quién se presentará para sucederlo en su puesto?
Queda claro que pese a que ya no es la máxima autoridad pública del partido, el verdadero dueño del poder varelense sigue siendo Julio Pereyra. Su sombra está tan presente como siempre y su influencia es innegable.
Disfrutando de un cargo con un sueldo millonario dentro del directorio del banco Provincia, gentileza del gobernador Kicillof, y en el rol de armador de «Derecho al Futuro», el sector justicialista que impulsa a Axel para ser el próximo Presidente de la Nación, el viejo Barón del Conurbano no piensa ceder ni un ápice a la hora de bendecir un candidato para las próximas Elecciones. Su sueño es claro y de larga data, pero es bastante resistido aún por muchos de sus más fieles compañeros: ver a su hija Julieta, actual concejal, en el cargo que desempeñó por más de 20 años. Aunque son varios los que se anotan para una posible sucesión. Cristina Fioramonti, por ejemplo, que nunca ocultó ese deseo, aunque sus posibilidades son mínimas. Darío D´Aquino, concejal y dirigente sindical que aspira a dar ese salto en un futuro no muy lejano. Beatriz Domingorena, de un perfil aceptable para todos los sectores internos. Y Arnaldo Medina, el médico que pasó por el Hospital El Cruce y ahora es Rector de la UNAJ, al que Watson no le guarda precisamente mucho afecto.
¿Y en quién o quiénes piensa el propio Watson, si pudiera definir a su reemplazante? Un nombre lleva la delantera en una eventual predilección del jefe comunal: su amigo de siempre, el Secretario General de la Gestión Pública, Cristian Rodríguez. Y no hay que descartar al Secretario de Industria y Desarrollo Productivo del distrito, el «Tata» Ricardo De la Fuente, actual Vicepresidente del Boca Juniors de Juan Román Riquelme. Algo es seguro: Pereyra no levantaría el pulgar por ninguno de ellos .¿Puede haber algún tapado? Todo es posible. Pero no será nadie que no goce del visto bueno del histórico dirigente.
Mientras la posibilidad de reelección se define, el que volvió a aparecer en las redes con un video fue el principal proveedor del Municipio, «Chicho» Basile, que salió a pedir que si Watson no puede ser candidato a intendente, por lo menos «tiene que ser candidato a vicegobernador». Una forma no muy sutil de exigir que no se toque el statu quo con el que él y otros «compañeros» lograron hacerse multimillonarios en los últimos años.