¿Watson o Pereyra?



Editorial » 01/06/2026 01/06/2026

Al igual que durante la presidencia de Macri, los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires aprovechan cada acto en el que participan para echar las culpas de la calamitosa situación de sus distritos al gobierno nacional.

Al igual que durante la presidencia de Macri, los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires aprovechan cada acto en el que participan para echar las culpas de la calamitosa situación de sus distritos al gobierno nacional. Entre estos intendentes, claro, está el de Florencio Varela, Andrés Watson, siempre con algún discurso que responsabilice a Milei por el lamentable estado de nuestro distrito y a la vez, ensalce las supuestas virtudes de Kicillof, con cuyo proyecto presidencial se encuentra, al igual que su jefe político, Julio Pereyra, totalmente comprometido. Esta simplificación binaria de la realidad no tiene límites, y es aplicada en cuanta oportunidad se le presenta, incluidas las gacetillas municipales que la tropa de mantenidos por la pauta oficial replican obedientemente, sin cambiarle ni una coma a su contenido.
Lo que Watson y sus pares no dicen es que desde el retorno de la Democracia, en 1983, sólo hubo dos gobernadores no peronistas en la provincia: Alejandro Armendáriz en esos primeros cuatro años, y María Eugenia Vidal, desde 2015 a 2019. El resto del tiempo ese cargo fue desempeñado por Antonio Cafiero, Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Felipe Solá, Daniel Scioli y, desde 2019 hasta hoy, por Axel Kicillof. Todos del peronismo.
En el caso específico de Florencio Varela, los números son aún más contundentes: desde 1983 hasta la actualidad en nuestra ciudad sólo hubo intendentes del Partido Justicialista. Julio Carpinetti, José Luis Barboza, Aída Bustamante, Julio Pereyra y Watson.
¿De quién será la culpa de que en pleno Siglo XXI el 60 por ciento de los habitantes de Florencio Varela todavía no tengan cloacas y dependan de pozos ciegos o cámaras sépticas para el tratamiento de estos desechos? ¿Quién será el responsable de que cerca del 30 por ciento de los varelenses no tengan ni siquiera acceso a la red de agua potable? ¿Quién debería hacerse cargo de que casi la mitad de las calles de nuestro distrito sean de barro?
En estos días se conoció que Kicillof le sacó a 55.000 varelenses el Servicio Alimentario Escolar. También «por culpa de Milei». Pero si Kicillof dice que «la plata no le alcanza»… ¿Por qué gasta casi 50 millones de dólares al año en pauta publicitaria para sus focas aplaudidoras? En 2025, según Chequeado, el gobernador destinó 58.300 millones de pesos a esos fines, subiendo en un 63 por ciento el monto con respecto al año anterior.
Las carencias de Florencio Varela no son «culpa» de estos tres últimos años. El abandono, la pobreza y la corrupción llevan en este pueblo una triste convivencia de más de cuarenta años. Y si bien el oficialismo tiene los «derechos de autor» de esta catástrofe, la oposición siempre se mantuvo como un partícipe necesario, o más aún, un cómplice indispensable.
Tampoco todo es «culpa de Watson». De hecho, y en cuanto a obras, su gestión fue la más prolífica de estas cuatro décadas. Pero el mayor pecado de nuestro intendente no es aquello que hizo, sino lo que no hizo. Porque en lugar de romper con el pereyrismo y liderar un proceso de cambio y crecimiento para nuestro partido, eligió mantener intocable el sospechado esquema de poder que enriqueció a su jefe político y a muchos otros de su círculo y que dio origen a una causa penal que el Juez Armella, después de su habitual show de allanamientos estériles, durmió convenientemente desde hace años.
Cuando asumió su cargo, desde estas páginas le dijimos al flamante jefe comunal: «Watson, sea Watson». Casi diez años más tarde, parece que eligió ser Pereyra.


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