Por Alejandro César Suárez | @alecesarsuarez
«Dejemos de decir habría que hacer y pongámonos a hacer», dijo el obispo Carlos Tissera, hablando en nombre de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), ante más de 300 personas, el pasado 18 de julio.
«Dejemos de decir habría que hacer y pongámonos a hacer», dijo el obispo Carlos Tissera, hablando en nombre de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), ante más de 300 personas, el pasado 18 de julio.
Si alguien todavía cree en las casualidades habrá que decirle que estas no existen, al menos, dentro del mundo de la política.
Que la Iglesia haya sido el principal convocante de intendentes, autoridades judiciales, rectores de universidades y gremialistas para participar de una denominada «Jornada Patria por la Cultura del Encuentro», y que todos los concurrentes respondan a una misma tendencia ideológica es una clara muestra de ello.
La reunión, realizada en el Cottolengo Don Orione, de la localidad de Claypole, y que según se informó fue convocada por el titular de la Conferencia Episcopal, el sacerdote Marcelo Colombo, fue encabezada por el Obispo de la Diócesis, Carlos Tissera, y contó con la asistencia, entre otros, del gobernador Axel Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario, una docena de obispos, varios ministros bonaerenses, jueces como Julio Conte Grand y Alejandro Slokar, intendentes del Conurbano como el varelense Andrés Watson, Eva Mieri, Pablo Descalzo y el denunciado por abuso sexual Fernando Espinoza, la diputada Cecilia Moreau, representantes de la CGT, CTA, UTEP y otros gremios y el fallido candidato a presidente y ex socio de «Chicho» Basile en comicios no tan lejanos, Guillermo Moreno, condenado en múltiples causas penales. De todo, como en botica. Pero todos, de un mismo sector.
En realidad, fue el segundo paso de una estrategia iniciada cuando, en mayo de este año, Colombo y Tissera, recibieron en la sede de la Conferencia Episcopal de CABA a algunos intendentes bonaerenses, el ministro de Infraestructura de la provincia, Gabriel Katopodis, y el vice presidente de la Legislatura, Mariano Cascallares, para «hablar sobre la situación social».
Y si aún hubiera alguna duda sobre el carácter de la convocatoria, Watson señaló en sus redes sociales que la misma sirvió para «profundizar el diálogo sobre la realidad social del país» porque «resulta necesario poner cuidado sobre las personas más vulnerables, frente a la crueldad e insensibilidad del Gobierno nacional».
Claro que a nadie debe sorprenderle el rol opositor al Gobierno Nacional que gran parte de la Iglesia, sobre todo la Iglesia zonal, viene ejerciendo en los últimos tiempos. En nuestra Diócesis, cada «Misa de la Esperanza» se transformó en un mitin político donde en lugar de hablar de la Biblia se habla de los desaparecidos. Y hace poco menos de dos años, el propio Templo de San Juan Bautista, en nuestra ciudad, fue escenario de un espectáculo bochornoso, cuando pudo verse al cura Carlos Vázquez y el Diácono Ricardo Carrizo dirigiendo la batuta con sus dedos en «V», cantando la marcha peronista sin ningún pudor, junto a Julio Pereyra, el Presidente del Concejo Deliberante Gustavo Rearte y los demás asistentes a una misa recordatoria de Néstor Kirchner, a 14 años de su muerte. El video puede encontrarse en el sitio de Facebook Diario Mi Ciudad.
El lamentable episodio, que olvidó que la Iglesia es de todos y no de un partido político, apenas originó un lavado comunicado del Obispo Tissera, cuyos sacerdotes en muchas parroquias ya habían llamado abiertamente a votar por los candidatos peronistas en las últimas Elecciones.
Sería bueno que Tissera, que aterrizó en 2011 en la Diócesis de Quilmes, se informara sobre qué decía el recordado Obispo Jorge Novak sobre la explotación y reducción a la esclavitud de 200 obreros nacida bajo la conducción de su «compañero» Pereyra y que dio lugar a la causa de «La Voz del Campo» y de paso, también consulte qué era lo que el ahora Director del Banco Provincia pensaba sobre el Padre Miguel Hrymacz, inolvidable bastión de nuestra Parroquia «Medalla Milagrosa», a quien culpaba de sus desdichas y señalaba como su único «opositor».
¿Qué opinarán Tissera y los demás Obispos presentes en Don Orione sobre los políticos que hundieron a Florencio Varela en la pobreza, el atraso y el abandono, mientras se transformaron en multimillonarios? Todos ellos pertenecen al mismo partido: al Peronismo.
Volviendo al encuentro del Cottolengo, cuya consigna fue «De Francisco a León XIV en tiempos de polarización» se anunció que fue el primero de varios similares a realizarse en otras regiones del país.
Como conclusión de la reunión, se difundió un comunicado en el que se cuestionó la «polarización» de nuestra sociedad y se reivindicó el rol de la política y del diálogo social como herramientas para afrontar la crisis, llamándose a dejar de lado «la politiquería barata», algo que, irónicamente, muchos de los presentes han transformado en su modo de vida desde hace décadas.