Por Federico Ahrtz.
FILAPI 2026 cerró en Mar del Plata con una magnitud que confirma su lugar como el evento apícola más importante de Latinoamérica. Durante cinco días, el 17º Congreso Latinoamericano de Apicultura reunió a 2.000 personas, entre productores, técnicos y especialistas de 24 países.
FILAPI 2026 cerró en Mar del Plata con una magnitud que confirma su lugar como el evento apícola más importante de Latinoamérica. Durante cinco días, el 17º Congreso Latinoamericano de Apicultura reunió a 2.000 personas, entre productores, técnicos y especialistas de 24 países. El encuentro creó un espacio de intercambio científico, técnico y productivo de alto nivel. Se presentaron un total de 326 trabajos científicos provenientes de 17 países, evaluados por un panel de 42 especialistas. El evento también incluyó talleres, simposios y rondas internacionales de negocios que contribuyeron a fortalecer la posición global del sector.
En ese escenario de excelencia, profesionalismo y desarrollo, la Asociación de Mujeres Apícolas y Emprendedoras de Florencio Varela como así también la cooperativa SURGBA, estuvieron presentes representando al distrito con trabajo genuino, conocimiento y compromiso, el cual fue reconocido. Mientras FILAPI mostraba el potencial de la apicultura latinoamericana, ellas demostraban, una vez más, que la producción varelense tiene capacidad, talento y visión. Lo que falta, como siempre, es acompañamiento estatal.
La producción apícola bonaerense, siendo la producción local parte de la misma, es el corazón apícola del país: produce casi el 50% de toda la miel nacional, posee más de 4.500 productores registrados, aporta el mayor volumen exportable del país y concentra la mayor cantidad de salas de extracción habilitadas.
En productos industrializados, el porcentaje bonaerense incluso supera el 50%. La actividad genera empleo, valor agregado, oportunidades territoriales y es un vector clave de desarrollo y equidad en los 135 municipios bonaerenses.
Podemos decir que la apicultura bonaerense es estratégica y Florencio Varela, con su historia productiva, está a la altura, pero no así la gestión local.