La noche varelense, en jaque por la comuna



Edición Impresa » 01/10/2026 01/10/2026

¿Un Resto Bar clausurado porque tres parejas estaban bailando un tango en su salón? Aunque parezca mentira, esto pasó en Florencio Varela. A más de un mes del hecho, el local todavía no pudo abrir sus puertas, quedando más de quince trabajadores sin cobrar sus sueldos.

¿Un Resto Bar clausurado porque tres parejas estaban bailando un tango en su salón? Aunque parezca mentira, esto pasó en Florencio Varela. A más de un mes del hecho, el local todavía no pudo abrir sus puertas, quedando más de quince trabajadores sin cobrar sus sueldos. Y eso pese a que la Comuna les hizo pagar una multa de alrededor de 5 millones de pesos. Lo más absurdo es que se trataba de una exhibición de baile en la que se invitó a algunos de los concurrentes a danzar, justo cuando inspectores del Municipio –los mismos que buscan una aguja en un pajar pero no ven en un elefante en un bazar- llegaron al salón. ¿Cuál es el peligro de esa acción? ¿En qué se fundamenta esta prohibición ridícula que incluye otro despropósito como es impedir que en cualquier bar haya gente parada?
Pero todavía faltaba lo peor. Cuando el Juez de Faltas había autorizado la reapertura del comercio, y los inspectores llegaron a verificar las condiciones en que se encontraba, se negaron a reabrirlo… Porque como en ese momento los empleados se encontraban limpiando el salón –fuera del horario de apertura-, las mesas no estaban en su lugar. Una verdadera burla para una Comuna que dice «apoyar a los comerciantes». Y este caso no fue el único durante las últimas semanas.
Desde hace años, habilitar un local nocturno en nuestra ciudad se transformó en una tarea titánica. Lo pueden atestiguar muchos emprendedores que intentaron darles a los varelenses algo de lo que se les ofrece abundantemente a pocos kilómetros de aquí.
Se sabe que la Comuna no quiere habilitar nuevos lugares bailables, para evitar futuros reclamos por ruidos molestos, pero tampoco facilita otras actividades. Por ejemplo, aunque Florencio Varela tiene cientos de grupos de rock, cumbia y otros estilos, prácticamente ninguno de ellos puede actuar en un escenario local, desarrollando su carrera en lugares como Quilmes, Berazategui o directamente, la ciudad de Buenos Aires. «Presentarse en vivo en Varela es imposible», coinciden decenas de músicos a los que Mi Ciudad consultó sobre esta cuestión. El perjuicio va más allá y alcanza a los locales gastronómicos, algunos de los cuales apelan a la música en vivo o a otras atracciones como talleres, milongas o catas, por ejemplo, para sumar clientes. A todos se les impide ampliar su oferta con burocracia y persecuciones inexistentes en otras ciudades.

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