Durante el mes que terminó, Mi Ciudad se ocupó en sus redes, al igual que otros medios zonales, como el portal Vespertino, de Angela Juárez, que fue el que dio a conocer el tema, del caso de Celeste Vargas, una varelense que a sus 29 años está luchando por su vida
Durante el mes que terminó, Mi Ciudad se ocupó en sus redes, al igual que otros medios zonales, como el portal Vespertino, de Angela Juárez, que fue el que dio a conocer el tema, del caso de Celeste Vargas, una varelense que a sus 29 años está luchando por su vida. Diagnosticada con cáncer de útero y neuropatía necesitaba un andador con asiento para mejorar en alguna medida su calidad de vida y también, debe llevar una dieta rigurosa que no puede afrontar económicamente.
Luego de la difusión del caso, la Comuna acudió en su auxilio y le proveyó el andador. Además, muchos vecinos se solidarizaron con ella y aportaron su ayuda.
Residente en una humilde casa de La Capilla junto a su marido y sus tres pequeños hijos, la joven duerme en una silla de ruedas que le prestaron. El único ingreso del hogar es el que obtiene su pareja, que alquila un auto cuatro veces por semana, con el que la lleva desde la zona rural de nuestro distrito hasta el Hospital de Berazategui para su atención, después de lo cual lo maneja como remis. El hombre también hace changas reparando electrodomésticos «pero está corto de trabajo, con la situación actual está todo muy difícil», dijo Celeste a Mi Ciudad.
«Mi casa está sin revocar y cuando llueve, se mete el agua y el frío. Y yo sufro mucho el frío, con todo esto me revuelco de dolor», agrega.
Hace algunos días, una supuesta médica la contactó a su WhatsApp ofreciéndole materiales para mejorar su vivienda, comida y ropa. El único inconveniente era que las cosas estaban en Vicente López y había que pagar un flete para traerlas hasta Florencio Varela. «Me dijo que se le había muerto un hijo de cáncer y que por eso ella ayudaba a la gente», sigue contando Celeste.
Con la ayuda de sus vecinos, organizando rifas, un bingo y una colecta, Celeste pudo juntar 130.000 pesos, que transfirió a la cuenta que la mujer le indicó. El final de la historia es indignante: los materiales nunca llegaron y el dinero desapareció. La cuenta que recibió los fondos está a nombre de un sujeto que estaría involucrado en estafas similares en distintas localidades, cuyas víctimas también fueron personas que estaban atravesando graves problemas de salud. No debería ser tan difícil localizarlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
Pero más allá de la incalificable acción de esta gente capaz de lucrar con el dolor y la esperanza de una joven madre que se aferra valientemente a la vida enfrentando a una cruel enfermedad, están sus imperiosas necesidades. Celeste requiere ayuda ya mismo. Para quienes puedan aportarla, este es su contacto: WhatsApp 116 819 5034, Alias Celes9797 (Vargas Celeste María Sol). Además, sería muy bueno que pudiera ser tratada en el Hospital El Cruce.
El Rotary del Cruce; presente una vez más
El Rotary Club Cruce Varela se movió rápidamente con el caso de Celeste Vargas.
Al tomar conocimiento de la situación, la siempre solidaria gente de la entidad se acercó al domicilio de la joven a fin de entregarle ropa de abrigo, ropa de cama abrigada, calzado y alimentos (azúcar, arroz, fideos, puré de tomate, polenta, leche, yerba, aceite y mate cocido).
Además, le gestionaron un turno en el Centro de Salud de Villa Vatteone para hacer el CMO (Certificado Médico Oficial), para luego poder pedir una pensión y concurrieron a la Secretaría de Desarrollo Social para pedir las planillas para que puedan completar el Oncologo y los profesionales que la atienden y una planilla con su información personal para tramitar el CUD (Certificado Único de Discapacidad). También, se le gestionó un turno para la una resonancia magnética nuclear con contraste en el Hospital del Cruce y hablaron con la Dra. Mariela Rzepeski, directora del UPA 11, para tener una charla con la paciente y agilizar otros estudios pendientes.