En pleno centro de Varela aunque casi desapercibido por todos, funciona un taller artesanal que fabrica joyería y está al mando de Mariano Sanguinetti (41) quien junto a sus hermanos, a diario realizan verdaderas piezas artesanales
En pleno centro de Varela aunque casi desapercibido por todos, funciona un taller artesanal que fabrica joyería y está al mando de Mariano Sanguinetti (41) quien junto a sus hermanos, a diario realizan verdaderas piezas artesanales dignas de ser exhibidas y vendidas en los mejores comercios del ramo. Con él dialogó Mi Ciudad.
-¿Cuánto hace que sos joyero?
-Desde muy chico, a los 18 empecé cuando finalicé la escuela secundaria. Quería estudiar joyería pero en ese momento la única forma de aprender era siendo aprendiz de joyero.
-¿En dónde empezaste?
-En una joyería en la famosa calle Libertad de Buenos Aires donde están todas las relojerías y joyerías.
-¿Qué es lo que te atrajo de esta profesión tan particular?
-Me gustaban y me gustan mucho los anillos. Luego seguí con las cadenitas y pulseras. Me acuerdo que de mis compañeros de la escuela ninguno los tenía y me llamaba la atención no sólo tenerlos sino cómo se fabricaban… Ahí empecé un poco con todo esto.
-¿Es fácil ser joyero?
-Sí, es fácil dentro de todo…Todos los días hay que estar. Yo en particular me especializo en cadenas.
-¿Hace mucho funciona el taller?
-Desde 2015 y acá hacemos de todo. Nos especializamos en cadenas pero si te empiezan a pedir anillos, hacemos anillos. Esto no es lo mismo que un local, acá fabricamos lo que se vende en el local y se hacen relativamente rápido. Una cadena como la que tengo puesta se hace en horas.
-¿Es un taller que trabaja todos los metales que se usan para la fabricación de los productos?
-Nos especializamos en todo lo que es plata. Aunque si nos piden oro, las hacemos. Tengo experiencia porque trabajé siete años antes de abrir acá en un taller que hacía todo en oro.
Mariano trabaja a la par con sus hermanos, Santiago y Matías Sanguinetti que surten principalmente al local familiar de la calle San Juan 71, D-TT atendido por la hermana de ellos, Ludmilla, quienes junto a Cacho, su padre, tuvieron la idea de abrir el negocio para ir progresando de a poco en este fascinante rubro.
-En dicho local hay diseños exclusivos…
-Esa también era la idea, mostrar lo que se hace acá, es un trabajo artesanal que lleva su tiempo y si algún cliente viene y pide tal o cual cosa, nosotros lo hacemos, si podemos (risas).
Como detalle de color, podemos agregar que estos destacados hermanos son descendientes del Fundador del Pueblo de San Juan Bautista, Don Juan de la Cruz Contreras.
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