50 por ciento de informalidad laboral en Varela



Sociedad » 04/05/2026 05/05/2026

En el corazón del conurbano sur, Florencio Varela esconde una realidad que no figura en los discursos oficiales ni en las visitas guiadas del funcionario de turno.

En el corazón del conurbano sur, Florencio Varela esconde una realidad que no figura en los discursos oficiales ni en las visitas guiadas del funcionario de turno. Mientras el titular del área de Industria y Desarrollo Productivo repite con tono monocorde la frase «círculo virtuoso», la informalidad laboral en el distrito se consolida como norma, no como excepción.
El problema no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos años. Según datos del INDEC y estudios del IIEP-UBA y la UNLP, la tasa de informalidad laboral en Florencio Varela ha superado el 50% en 2024. Esta cifra no es solo un número, es el reflejo de un entramado institucional que desalienta la formalización y empuja a los emprendedores a la marginalidad económica.
El circuito para formalizar un emprendimiento en Varela es kafkiano. Si el área de Comercio no otorga habilitación, el trámite deriva a Industria y Desarrollo Productivo. Pero allí comienza un periplo sin fin. Desde que asumieron el amigo del Intendente y su Subsecretaría, no se ha presentado ni una sola política concreta para fomentar la formalización. No hay programas, no hay incentivos, no hay normativa clara. Solo hay silencio y desidia. Hoy un trámite simple como la libreta sanitaria es tan burocrático que el emprendedor hace turismo por la ciudad para presentar papeles y el precio es exhorbitante, cuando en Berazategui se realiza en un solo lugar y económicamente es accesible. Aquí la gestión se volvió conservadora y primitiva.
Como advertía el antropólogo Alejandro Grimson, «la desigualdad no es solo una cuestión de ingresos, sino de acceso a derechos y reconocimiento institucional» y en Florencio Varela, el Estado local ha decidido mirar para otro lado.
El economista Javier Lindenboim, especialista en mercado laboral, sostiene que «la informalidad es una forma de exclusión estructural que se perpetúa cuando el Estado no actúa como garante de derechos».
Mientras tanto, el responsable del área se limita a recorrer las empresas del PITEC, ese parque industrial con pavimento, seguridad privada y alambre olímpico. Allí donde el aire acondicionado y el dispenser de agua reemplazan el contacto con la realidad. Nada de visitar los barrios donde florecen los talleres textiles, las cocinas comunitarias, los microemprendimientos de carpintería o herrería. Nada de pensar políticas para quienes producen sin respaldo ni visibilidad.
La política de desarrollo local en Florencio Varela es tan conservadora que, en lugar de construir puentes hacia la formalización, levanta muros de indiferencia. Y si nada es acción, como decía Pierre Bourdieu, entonces la inacción también es una forma de violencia simbólica.
El resultado está a la vista, más informalidad, más desigualdad, más exclusión y menos futuro para quienes, a pesar de todo, siguen apostando por emprender en su propio territorio.


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