Continuando con una tradición que ya tiene décadas, y siguiendo la huella que dejaron los Suárez Serrano, Melzi, Di Cecco, De Marco y tantos otros, el teatro del Centro Cultural Sarmiento sigue viviendo. Desde hace varios años, merced a la constancia y dedicación de la profesora Rosana Cafferata.
Continuando con una tradición que ya tiene décadas, y siguiendo la huella que dejaron los Suárez Serrano, Melzi, Di Cecco, De Marco y tantos otros, el teatro del Centro Cultural Sarmiento sigue viviendo. Desde hace varios años, merced a la constancia y dedicación de la profesora Rosana Cafferata.
Hace años la entrevistamos en estos mismos rincones donde la magia de «las tablas» sigue intacta y ahora volvimos a encontrarla con la pasión de siempre.
«Seguimos teniendo aparte de los talleres teatrales, ya dos elencos de actores. Uno de jóvenes y otro de adultos. Sendos elencos hacen sus obras de teatro para el público que viene siempre a Boccuzzi esquina España», comenta a Mi Ciudad.
-¿Qué obras ofrecieron recientemente?
-Hicimos dos obras de Alejandro Casona: «La Barca sin pescador» y «Los árboles mueren de pie», que ahora estamos ofreciendo en las escuelas de Varela. Yo hice unas adaptaciones para que no sean tan largas y poder llevarlas de gira a los colegios. Casona es un autor clásico y son buenas obras para representar. Y especialmente para los chicos adolescentes que están cursando los últimos años de Secundario. Estuvimos en el Colegio del Centenario y en la Nocturna que funciona en la sede de la Escuela 11 del Centro.
-En esta época que vivimos, ¿es posible que los chicos se enganchen con algo así?
-Los chicos son muy vergonzosos y cuando le decís la palabra «Teatro» se ríen, no hacen caso pero cuando empezamos se enganchan rápido y les apasiona porque el teatro es juego, es imaginación. Se divierten, los divierte el lenguaje corporal…