Montoncito

La abstracción que uno genera a partir de vivir en otro lugar diferente al que se crió, desnaturaliza lo que uno da por sentado y significa como genuino. La gente en la calle camina distinto. Las personas de la tercera edad no siempre se interesan en la vida del otro como si fuese la única novedad mientras barren la vereda. Los adultos no siempre discuten en voz alta a las puteadas y los niños, bueno, los niños son niños en todos lados. Sin embargo, esto no significa que el juicio de valor esté puesto en otro lado. Ni tampoco quita que la ...

Lo imperfecto de lo impredecible

Una compañera de trabajo hace un mes me preguntó cómo son las fiestas en verano, le daba curiosidad saber qué siente la gente que no siente frío.
Siempre me pareció que las fiestas en verano no tienen sentido, le dije. Comemos frutas secas, harinas duras y adornamos un árbol con nieve de mentira que se derrite en el aire. Con Lucas nos tirábamos en el piso (el lugar más fresco de la casa) a mirar el «cine shampoo» de películas navideñas filmadas, producidas y recaudadas con capital extranjero co...

Puta de mierda

«Puta de mierda» le dije a Lili con mímica mientras bailaba con Jorge. Lili era una amiga de mis padres, una más de un grupo grande de amigos en el que hablaban de sexo, tomaban vino y comían asado. No tenía ni 8 años cuando lo hice. Lili me veía con su oreja apoyada en el hombro de Jorge mientras Jorge, miraba para el otro lado.
Jorge me cortó el pelo como Carlitos Balá cuando se enteró, porque así me castigaba.
Siempre pensé que esa era una marca del Edipo, pero creo que es más una...

El trueque

Hace no mucho me puse a ver cómo un holandés refunfuñaba porque su celular no funcionaba al pasarlo por el escáner del supermercado y no podía pagar. El holandés frustrado, que había empezado a mirar para todos lados, no encontraba solución y chistaba mientras masticaba unos panecillos que se había comprado. Le echaba la culpa a la máquina, era raro verlo discutir con un posnet. Se acercó entonces la empleada del supermercado que lo acompañó a otra caja para intentar probar otra cosa mientras su co...

Campanita no puede volar

Por Nahir Haber

 

Cuando tenía 7 años, en el colegio teníamos una granja y a todos les gustaba pensar que eso nos hacia distintos, que la educación era revolucionaria porque era libre gracias a eso. Y en parte debemos admitir, así lo era.
Un día, en esas excursiones a la granja, las maestras llevaron dos cursos juntos con ambos turnos (tarde y mañana). Éramos como cien chicos con olor a sanguche de milanesa en el escolar que nos transportaba. La idea de ir a la granja era siempre actividades de esparcimient...