El secreto de Marteen

Cuando terminé la escuela y me concentré en pensar por mis propios medios, me gustaba creer que los humanos estábamos hechos de polvo y usábamos un traje de cuerpo que lo estiramos, lo adelgazamos, lo vestimos, lo maquillamos y a la noche lo dejamos descansar en una bici fija o en una silla, estiradito para que repose y se mantenga sin arrugas. Así a la noche, el traje respira de toda esa presión social y nosotros somos nosotros, no hablamos, no escuchamos. De ese modo, todo lo que le pasaba a ese cuerpo es del traje y no propio. Los lamentos son...

El olor de los recuerdos

Seguramente saben que hay distintos tipos de memoria. Hay gente que tiene memoria literal, visual o hasta auditiva. Nunca me animé a googlear sobre esto pero sé que tengo memoria olfativa y lo sé desde muy chica.
Por ejemplo cuando yo tenía cinco años mi hermano más chico había nacido hacía unos meses y el pelo le estaba creciendo, me acuerdo que mi mamá lo llenaba de productos con olor a bebé pero en la cabeza siempre tenía olor a tierra mojada. Yo no quería otro hermano y Nora nos sorprendió...

El amargo de Jorge

El primer recuerdo que tengo de los mates de Jorge es de cuando tenía cinco años. Estábamos en el «Dadito», el negocio de mi abuelo que después fue de mi papá. Recuerdo que el impacto fue instantáneo, la lengua se me entumeció con el amargor y los labios se me retrotrajeron porque debajo de todo ese sabor amargo había uno más fuerte que se lo daba la madera ahumada por el historial de esa copa y uno aún peor, la mirada de Jorge. Entonces a pesar de toda esa sensación horrible, lo miré a Jorge ...

Lo que le debemos a Florencio Varela

«Hombres de opiniones extremas, que abdican el juicio en manos de la pasión, son los enemigos más eficaces de su propia causa»


Florencio Varela, Comercio del Plata.

 

 

«¡Bajate del obelisco!» me dijo una vez una profesora mientras yo escalaba la pirámide que está ubicada en el medio de la Plaza San Juan Bautista frente a la Municipalidad de Florencio Varela. Me acuerdo que me dio un poco de bronca y una vez abajo, yo le dije que ese no es el obelisco, es una pir&aa...

Cumpleaños con pileta

Estoy en el baño de la casa de Tony por su cumpleaños. Tengo puesta una malla enteriza que me cubre todo el cuerpo y se estira un poco más en la panza y en lo que sobresale de la espalda. Tengo doce años pero todos tienen por los menos dos años más que yo. Entre las dos tiras de los hombros, se esconden por debajo unos bultos que después van a ser mis tetas. Yo no uso bikini o dos piezas como le dice la del negocio porque yo soy nadadora y le puedo ganar a cualquiera de esos pibes con antiparras de snorkel. Pero me da vergüenza que no...