Que vengan…

Es imposible no vincular la foto de Lara, la chica de 27 años que murió de COVID esperando una cama en un hospital santafesino, con la imagen de Zannini, afirmando «no arrepentirse» de haberse vacunado haciéndose pasar –él y su mujer- por «personal de salud».
Aunque para Alberto Fernández «no es un delito adelantarse en la fila», según lo dijo con su catadura moral habitual cuando justificó a los «vacunados VIP», cada uno de los que se robó una vacuna se robó la vida ...

Ajedrez

«El sistema de salud se relajó», dijo el Presidente Fernández, causando la imaginable indignación de médicos y enfermeros. Sus desafortunadas declaraciones fueron rechazadas por varias asociaciones médicas y hasta originaron una cadena de videos en la que médicos de todo el país se grabaron trabajando y mostrando irónicamente su «relajo». No fue un buen discurso el de ese día, ya que el mandatario también dijo, con supina ignorancia, que los chicos discapacitados «no entienden» la pa...

La vacuna que falta

La hipocresía kirchnerista no tiene límites. En pleno 24 de marzo, remarcando la necesidad de «hacer memoria» y agitando la bandera de los «derechos humanos», el Gobierno se retiró del Grupo de Lima en otra acción de apoyo a la Dictadura de Maduro, responsable de más de 2000 asesinatos de opositores solamente en el último año.
El lente selectivo de Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, entre otros, tampoco detecta los encarcelamientos irregulares, las torturas y la ...

Los inmorales

Con el Vacunagate, el Gobierno superó todos los límites de la inmoralidad.
Si bien el fracaso de su política -económica y sanitaria- fue una constante durante toda la Pandemia, la revelación de la lista de funcionarios, parientes y amigos del poder vacunados por izquierda no sólo en hospitales sino en el propio Ministerio de Salud destrozó el relato de la épica con el que se intentó disfrazar un concierto permanente de ineptitud y corrupción.
El triste papel de Ginés González García, el m...

El compañero Gildo

Hay silencios que aturden. Ni el presidente de la Nación, ni la abogada exitosa, ni las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, ni la Comisión por la Memoria, ni el ex juez Zaffaroni, ni los colectivos de actrices que tanto se indignan con algunos temas pero cierran la boca cuando los involucrados tienen su mismo color político se refirieron a los abusos de poder que ocurren en Formosa. Tampoco Victoria Donda, otra progre de cartón, cuya verdadera cara quedó al descubierto al revelarse como «negreaba» a su empleada doméstica. Ninguno de lo...