BAJATE MI CIUDAD EN TU CASA
Sin costo: bajate el PDF de Mi Ciudad y leé la edición de papel.
GRATIS
Bajar

Horacio Arasaki

Nacido el 20 de abril de 1946, al lado de la Estancia Abril, en una zona poblada por japoneses, en Florencio Varela, Horacio Arasaki está casado con Noriko Taira y tiene dos hijas: Verónica y Jacqueline. Recibido a los 28 años en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional de La Plata, está la frente desde hace más de tres décadas de una farmacia que lleva su apellido y que ya pasó por cinco domicilios, todos en el centro varelense. Es descendiente de los pioneros japoneses que arribaron a nuestro Pueblo a princi...

Cacho Dogil

Enrique José Dogil nació el 15 de agosto de 1942, en Berazategui, pero desde muy pequeño vino con sus padres y su hermano, el recordado Roberto, a vivir a Florencio Varela. Conocido y apreciado comerciante de nuestro distrito, «Cacho» fue también Presidente de la Cámara de Comercio e Industria local y del Rotary del Cruce, cuyo plantel fundador integró. A la hora de recordar a sus amigos, hace una especial mención de Miguel Del Balso. «Quería mucho a Miguelito –nos cuenta- y la familia quiso que fuera yo el q...

Mariano Ferreres

Mariano Ferreres nació en Barracas, el 20 de septiembre de 1942, en «plena Guerra Mundial», según remarca, y a los tres días lo trajeron a Florencio Varela, la tierra de sus abuelos y sus padres.

Julia Zanet De Bottega

Nacida el 4 de agosto de 1936 en Bernal, Julia Clementina Zanet se casó con «Tobo» Bottega y tuvo tres hijos: Alejandro, que es bioquímico y está al frente de uno de los más respetados laboratorios varelenses, Mónica, cirujana vascular, y Diego, ingeniero mecánico. Se dedicó a «coser para afuera» con notable habilidad durante muchos años, tiene cuatro nietos y vive en la casa a la que se mudó cuando se casó, sobre la calle República de nuestra ciudad. Una casa donde, cada domingo, la fami...

Rodolfo Moreno

A los 87 años, Rodolfo Roberto Moreno sigue con ganas de emprender cosas, como empezar a entender algo de computación. Y también, tomar clases de canto, para darse el gusto de entonar algunos tangos, con el maestro Daniel Alvarez, y recordar aquellos años dorados, cuando las grandes orquestas se presentaban en nuestra ciudad en recitales que nunca se perdía. «Para unos carnavales, vino al Varela Junior la orquesta de De Angelis, siete noches seguidas», nos cuenta. Y se entusiasma: «tocaban en el Varela, en Defensa, en el Nahuel…...