Rafael Rivarola, el hombre que le cortó el pelo a Leguizamo

Con solo escucharlo hablar, uno se da cuenta de que el hombre tuvo –y tiene- una vida feliz e intensamente vivida. Aunque en Florencio Varela todos lo conocen como el histórico peluquero del salón «Salako´s», Francisco Rafael Rivarola presenta en su haber una variada gama de actividades: fue boxeador, futbolista, corredor de caballos, jugador de bochas en la López Romero y el club Villa Susana, fundador de la Asociación Amigos del Tango local y hasta tuvo una fábrica de gaseosas y un parque de diversiones. Nacido el 4 de junio de 1942 en un pequeño pueblo de Córdoba, Rafael trabaja en el local de Pina Messina y Elbio Gross, sobre la calle Monteagudo, vive con su pareja, Karina, tiene tres hijos: Sergio, Gustavo y Ariel, y cuatro nietos.

 

«Mi viejo tenía campo –relata a Mi Ciudad-. Era muy derecho y laburador. Y nosotros lo ayudábamos. Ten&iacut...

Enrique De la Fuente

Enrique De la Fuente nació el 24 de octubre de 1939, en Capital Federal. Es ingeniero y docente, y también, titular de un comercio local junto a Jorge Barbalán. Tiene una hermana, que se llama Hilda. Cuando tenía un año de edad, su familia se mudó a Florencio Varela, lugar en el que sus padres Benito De la Fuente e Hilda Devincenzi habían nacido. Entre sus divertimentos, se encuentra habitualmente con un grupo de amigos para jugar a las cartas y discutir sobre fútbol. Fue hincha de Boca y ahora es de Defensa, pero tiene una particularidad: es socio vitalicio no sólo del “Halcón”, sino también, de los clubes Nahuel y Varela Junior. Su vida aún presenta más facetas: fue promotor de espectáculos, y uno de los impulsores de las inolvidables “Fiestas de la Flor”, y hasta desempeñó por un tiempo la dirección del recordado periódico local ...

Rosa Seynaeve

Hacía mucho tiempo que la buscábamos para hacerle una nota, pero distintos inconvenientes fueron postergando la concreción del reportaje. Hasta que finalmente nos dijo que sí. Rosa Seynaeve nació el 10 de julio de 1933, en Etterbeek, un pequeño pueblo cerca de Bruselas, Bélgica. Su padre, Mauricio, varias veces campeón de ciclo cross, fue una gloria del deporte europeo y una de las más grandes personalidades de su país. «No hay piernas más lindas y fuertes que las de un ciclista. Ningún deporte saca tanta fuerza», asegura con gran convicción. Le tocó vivir la Segunda Guerra Mundial y siendo una jovencita, emigró a Argentina junto con su abuela paterna, sus padres y sus dos hermanos. Su charla se abre en distintas direcciones. Es lógico: sus recuerdos son enormes y la marcaron para siempre. La infancia en su pueblo, tomado por el ejército alemán...

María Brighina

Hija de italianos, María Francisca Brighina nació el 27 de marzo de 1928 en la calle Vélez Sársfield de nuestra ciudad, en una vieja casa que era de los Massone- «una familia rica de la Capital», nos dice- y que sus padres, curiosamente llamados Felipe y Felipa, ambos oriundos de Catania, Sicilia, cuidaban. Próxima a cumplir 92 años, nos recibió en su domicilio, sobre la calle Pedro Bourel, bastante cercano al de su primera infancia. Es viuda de Emilio Zamparo, otro italiano, pero de Udine, tiene dos hijas –Norma y Carmen-, cinco nietos y 10 bisnietos, aunque pronto serán once, porque una de sus nietas está embarazada. «Recuerdo cuando íbamos cerca del Cementerio, a la quinta de Repetto, a juntar chauchas, tomates y arvejas», nos cuenta, y agrega: «por ahí estaba la familia Mantova. Doña Rosa Mantova terminó siendo mi madrina, por una costumbre que tra&ia...

Andrés Fedorko

La historia de Andrés Fedorko es una historia dura, de trabajo y sacrificios, pero también de resiliencia y esperanza. Nacido en el seno de una familia de agricultores, su infancia se desarrolló entre tareas de campo, y siendo niño, le tocó sufrir una gran inundación que aún recuerda y lo marcó para siempre. Nacido el 30 de octubre de 1938 en Hudson, es hijo de uno de los fundadores de la Sociedad de Fomento «Villa San Luis», entidad que presidió por más de 16 años. Justamente hasta la Villa, enclavada en el paisaje rural de Florencio Varela, vamos para encontrarlo en su finca, la quinta «El Nogal», donde un enorme árbol da su benigna sombra en un día de fuerte sol, a la par que está preparando sus nueces para la próxima cosecha. Andrés es quizás tan fuerte y noble como ese árbol. Y sus frutos también lo son. «Mis nieto...